jueves, 21 de enero de 2010

Creencias inolvidables de la infancia

[Imagínenme, si me conocen, de pie en una banqueta de Marina Nacional,a espaldas del flujo vehícular, con un cono de helado en la mano, hablando a una cámara inexistente. Si no me conocen, pueden imaginarse al actor que interpreta a Lex Luthor en Smallville, pero con cabello castaño oscuro y lentes, en las mismas circunstancias. O a cualqier otro, da lo mismo.]

Cuando era niño y mis padres me llevaban al Heroico Colegio Salesiano de Santa Julia (antes de que me dejaran a mi suerte tomando camiones) recorríamos la parte de Marina Nacional que va de Tacuba a Carrillo Puerto cada mañana -si no se ubican, salgan más o busquen en la Guía Roji- y en un pequeño camellón que está frente a la bajada del puente que conecta a Marina con Parque Vía yo siempre creí ver, hasta los siete años, lo que era la silueta perfectamente definida de un puercoespín africano husmeando entre las plantas.

Después descubrí Dragon Ball, el basquetbol, Limp Bizkit, el sexo y otras miles de cosas que me hicieron olvidarme de él. Ayer pasé por ahí por primera vez en años y ya no pude verlo.

Me siento triste.

Ehh.... Adiós

[Ahora deben imaginarme comiendo el helado que ya se estaba derritiendo, luego dándole la espalda a la cámara inexistente y haciéndole la parada a un microbús para después abordarlo y salir de la escena mientras arranca. Siete segundos de paso de carros por Marina y luego desvanecido en negro. Créditos.]

H.